La formación entre pares ha permitido que muchas profesiones implementen sociedades de conocimiento en las que se construye, deconstruye y reconstruye en torno a las prácticas desarrolladas, logrando avances significativos, gracias al análisis de sus experiencias y la implementación de estrategias para mejorar en lo que se considere necesario. Esta es la tesis planteada por el autor, a partir de la cual se presentan a continuación las ideas relevantes:
1.
El escaso aprendizaje colaborativo
entre docentes
A diferencia de lo planteado
anteriormente, en los profesionales de la educación esta situación es ajena y
distante, ya que la labor especifica de enseñar, se convierte en una acción solitaria
durante una clase, en la que la relación entre el docente y sus estudiantes no
asegura la dialéctica suficiente para que haya interacción. A este punto
pareciese que el docente sostuviera un monólogo sobre el que luego debe reflexionar
de forma individual, haciendo que su reflexión pedagógica se desvirtúe sin
obtener los verdaderos beneficios que esta puede aportar; y es que si el grupo
a cargo del docente también es asumido por otros educadores, es lamentable que
no haya la comunicación suficiente como para compartir a través del dialogo y
la reflexión de su quehacer, las prácticas que allí se desarrollan y que
contribuyen a formar a sus estudiantes y empoderarlos en las competencias que
se pretenden alcanzar, tal como plantea Malpica B. (2017, p. 65) “está claro que hoy en día existen suficientes
evidencias empíricas para determinar que aprendemos mejor cuando lo hacemos con
nuestros iguales”.
2.
Se aprende mejor haciendo
Las necesidades de formación docente
están latentes en todas las instituciones, sin embargo y como iniciativa de los
directivos, estas se atienden trayendo de fuera lo que podría proveerse desde
dentro, ya que las conferencias, cursos y seminarios, si bien aportan insumos
teóricos importantes para los profesores, el medio empleado se alejan de la práctica
y del contexto, algo que Dale (1969) representa con la pirámide del aprendizaje
en la que muestra la poca efectividad que generan las capacitaciones a docentes,
afirmado que “los participantes de una formación retienen más información por
lo que <hacen> en comparación con lo que <oyen>, <leen> u <observan>”
3.
Innovar en la práctica educativa a
través de la consistencia
El valor de la práctica docente es
tan alto y significativo, que no puede abandonarse al azar, la voluntad o la
informalidad, y aunque ya se habló del aprendizaje entre pares, llevarlo a la
realidad no es tan fácil, dado que culturalmente el docente no está
acostumbrado a crear conocimiento entre pares y más cuando cada docente cuenta
con sus propios referentes y herramientas didácticas, por lo que se convierte
en un reto para las instituciones interesadas en innovar, ya que demanda la suficiente
consistencia en el proceso de enseñanza-aprendizaje, como para responder a necesidades
comunes y atender a los estudiantes bajo una misma intención y metodología.
4.
La comunidad profesional más allá de
intereses particulares
No es un secreto que en el campo de la
docencia, el hacer de su práctica está aislado de la interacción que se tiene
con otros colegas, demandando la superación del individualismo para atender
necesidades específicamente institucionales con un objetivo en común, esto permite
el desarrollo de estructuras adecuadas que involucran a cada docente y le
llevan a formarse en la acción y en la reflexión con sus pares al momento de
compartir sus valores, intereses y preocupaciones a través de comunidades
profesionales (Garin, 2015).
Adicionalmente, en este tipo de
comunidades la construcción de la práctica docente toma los fines de la
educación como referente, y los aportes y el compromiso del profesorado como
insumo que contribuyen a la formación del estudiante, mediante un proceso
participativo que surge del análisis personal de la práctica y en la que los resultados
conducen a un plan estratégico que demandará ajustes administrativos, articulando
así a la comunidad en la implementación de dicho plan, según el tipo de formación
que requieren los docentes.
5.
Pautas del trabajo en común para el
desarrollo de hábitos docentes
Para cumplir con los acuerdos
metodológicos, es importante considerar que estos deben permitir el trabajo de
todas las disciplinas, evitar la ambigüedad para lograr su implementación y
alcanzar el perfil competencial del estudiante que se aspira; adicionalmente definir
los fundamentos pedagógicos para trabajar de la igual forma en todas las aulas,
y considerar los diferentes niveles de aplicación según práctica pedagógica
actual de los docentes.
El intercambio de experiencias se
convierte entonces, en una herramienta para hablar sobre la práctica reflexiva
de cada docente, conduciendo a un aprendizaje dialógico según el acuerdo
metodológico establecido, para que en cada uno de los encuentros se genere
algún tipo de reflexión; esto implica destinar tiempo, espacio y soporte para
la organización y gestión de estos diálogos, a fin de enriquecer la práctica docente
a través de la interacción de opiniones con los diferentes colegas y el
registro de sus reflexiones.
Lo más significativo en esta formación
docente, es la concertación a la que se llega entre los pares, sin embargo, los
directivos requieren asumir con flexibilidad esta propuesta que favorece la
práctica a nivel institucional, ya que los objetivos que se pretenden y los
beneficios que se logren, dispondrán de la consistencia necesaria para
involucrarlos a todos, sin embargo, esto implica romper paradigmas frente a rol
que han desempeñado los miembros de la comunidad educativa, generando
interrogantes como: ¿los docentes sí están interesados en desarrollar este tipo
de prácticas y consensos?, y por otra parte, ¿los directivos están dispuestos a
asumirse como pares de formación con los docentes?
6.
Ventajas y debilidades de este enfoque
formativo
Partiendo de los interrogantes anteriores,
urge identificar ventajas que generan estas estructuras reflexivas, como el
incremento en la eficacia del profesorado por lograr objetivos comunes, el
enfoque en lo importante evitando repeticiones innecesarias, la contribución a aumentar
la coherencia entre equipo docente y el desarrollo de actitudes socializadoras
que generan cultura profesional en una práctica educativa de calidad.
Adicionalmente es importante identificar
las debilidades que pueden surgir con este enfoque, a fin de atenderlas
oportunamente para que no se presente o se controlen en caso en que sucedan,
entre ellas, los pocos casos en que se comparten prácticas profesionales, algunas
dificultades para definir prioridades en la reflexión docente, la no obtención
de resultados a corto plazo, los cruces de horario para interactuar en la
práctica y la necesidad de un tutor experto que mantenga la motivación y la
participación activa de los docentes.
Como
reflexión…
El reconocimiento social y colectivo
de la práctica reflexiva entre pares conduce a la implementación de protocolos
en el aula y la incorporación de hábitos docentes comunes que nos llevarán a
generar cultura de este enfoque; sin embargo en la realidad de nuestras
escuelas nos alejamos de esta posibilidad por abrazar los datos numéricos que
aseguren un índice de calidad en orden a pruebas estandarizadas y
descontextualizadas a la realidad de la escuela, del perfil de competencias
deseado y de las necesidades de los educadores en orden a su práctica.
Finalmente, el afán de nuestras
políticas educativas por incorporar propuestas pedagógicas internacionales que
distan nuestra realidad y la de los estudiantes, hace que se pierda identidad
para asumir este tipo de enfoques, afectando la autonomía de docentes e
instituciones.
REFERENCIA
Malpica, F. (2017) Las comunidades profesionales de aprendizaje: desarrollo de una práctica reflexiva fundamentada. En: Práctica reflexiva: escenarios y horizontes. Avances en el contexto internacional. Ediciones Aique., pp. 65-87.

Hola Hernando, interesante tu reflexión.
ResponderEliminarY quiero centrarme en el punto 3, en innovar en la práctica educativa justo cuando ayer salió un artículo del TEC de Monterrey denominado "Maestros en TikTok, reinventando la enseñanza para las nuevas generaciones", allí muesra como la UNESCO le hacen un reconocimiento a los docentes que han innovado en sus prácticas educativas al incorporar contenidos dinámicos, cortos y con calidad en tiempos muy cortos.
Muchos maestros han incorporado dentro de sus clases la red social como TikTok como un apoyo a aquellos alumnos que no cuentan con los dispositivos o el acceso al internet que otros si tenemos.
En el siguiente enlace, te relaciono el artículo: https://observatorio.tec.mx/edu-news/maestros-tiktok-dia-mundial-docentes